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[México] 2 Taller para Voluntarios "Donde Dios nos acompañó"

En el año 2011 desde el 15 al 17 de Julio, se inició el segundo taller en el Parque Metropolitano.


Durante los tres días del taller, asistieron 146 personas nuevas, los jóvenes de nuestra misión fueron 69, y en total 278 asistieorn. En el primer taller, no había lugar para hospedar a los jóvenes, por eso hicieron Home Stay en las casas de algunos hermanos y personas abiertas hacia el IYF. Sin embargo, en este segundo taller, obtuvimos el internado que está ubicado en frente del SNTE, gratuitamente los jóvenes pudieron hospedarse ahí. Viendo esto, sentimos la esperanza de que Dios iba a trabajar.

El primer día, en la noche, el director de IYF de Celaya, el evangelista Ernesto, por medio de la historia de Cholaman, nos explicó que por causa de que el corazón de la madre y del hijo no se conectaron, la madre terminó muriendo, y dio la palabra de Salmos 33:15 “El formó el corazón de todos ellos, atento está a todas sus obras”. Nos dijo que nuestro corazón tiene que conectarse a Dios.



En el Segundo día, en la mañana y tarde, se realizaron presentaciones culturales y conferencias del corazón. Por medio del primer taller, se realizó una mini Cultura para los jóvenes que mostraron interés en el primer taller; Corea, Japón, Alemania, Perú, Haití y Ghana. En las diferentes exposiciones, los misioneros temporales fueron los encargados. Y cada misionero temporal compartió su experiencia de la cultura de cada país. Ellos proveyeron gozo y alegría a los jóvenes.


El tercer día en la tarde, cada grupo tuvo un rato de deportes; basketball y futbol. Estábamos preocupados por si llovía. Empezaron a caer unas gotas justo antes de iniciar el partido, pero cuando comenzó el partido, cesó la lluvia. Y pudimos ver que Dios controló hasta el clima. Los grupos pudieorn unirse y pasar un rato agradable.


Sobre todo, en este taller, viendo las presentaciones de Righteous Stars, la obra de teatro, tiempo cultural, música con el guitarrista Benjamin, el dúo armónico de la evangelista Yoonmee y de la hermana Marla, y los instrumentos con Roberto, Claudia y Hosu, escuchamos música de alta calidad que no se puede escuchar si no es en IYF. Todos los jóvenes estaban muy contentos.

El ultimo día, escuchamos el testimonio de dos jovencitas justo antes de cerrar el taller.

“Pensé en suicidarme pero ahora estoy aquí. Todas las mañanas me levantaba rogándole a Dios que me guiara, que me mostrara lo que tenía que hacer cada día. Ayer la maestra de mi grupo nos dijo que Dios tenía un propósito para nosotras. Yo pensaba que nunca iba a ser perdonada por tener malos pensamientos. Fue muy difícil para mi que mi padre falleciera pero descubrí que cada momento de dificultad fue para venir al taller.

“Muchas veces traté de suicidarme por problemas en el hogar. En mi brazo derecho tengo muchas cicatrices de tantas veces que me corté. Una vez fui al hospital y el médico me dijo que tratar de suicidarse era un gran pecado. Por eso yo me consideré una gran pecadora. Al principio yo vine aquí sin saber que compartían la palabra de Dios. Sin embargo, cuando compartieron la palabra de Dios, yo pude aceptarla en mi corazón. Mis pecados fueron limpiados por la sangre de Jesucristo, y ahora sé que soy libre del pecado para siempre." (Hannalee, 16)

Escuchando estos testimonios, nuevamente pudimos confimar que el IYF es la voluntad de Dios. Derramamos lágrimas de agradecimiento.

 Preparando el taller, esta vez, oramos y nos preocupamos por si los jóvenes iban a participar al taller o no. Sin embargo, en este taller participaron muchísimos más que en el primero. Y juntos participaron desde el primer día hasta el último. Pudimos ver cuánto le agradaba a Dios. Por medio del Campamento Mundial de Agosto, tenemos la esperanza de ver que muchos jóvenes van a recibir la salvación. Les pedimos mucha oración por el tercer taller que se va a realizar desde el 5 al 7 de Agosto, y por el Campamento Mundial desde el 25 al 28 de Agosto.

Si mi padre no hubiese fallecido, yo estaría viviendo como yo quisiese. Sé que la muerte de mi padre fue la voluntad de Dios. Doy gracias porque me encontré con mis amigas, aprendí que puedo sonreir desde mi corazón. Aquí todos están felices y yo también estoy feliz. Esta es la segunda oportunidad que Dios me dio. Y no solo yo, sino que espero que ustedes también reciban el amor que yo recibí de Dios. Yo nunca imaginé que iba a poder tener paz. Amigos, nosotros estamos aquí por alguna causa. Espero que abran sus corazones.” (Graciela 18 años)